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Mostrando las entradas etiquetadas como Concurso Made In Malaga Finalista

Los 6 sentidos en la Sierra de las Nieves

  Salí de casa para hacer algo de senderismo que, según la ciencia, es el mejor deporte, el más sano, a todas las edades. Me apetecía mucho volver al Parque Natural de la Sierra de las Nieves, que hacía varios años que no me lo visitaba. Salí hacia Yunquera, desayuné en esa preciosa localidad y cogí el camino para ir al pinsapar. En el Puerto Sauquillo dejé el coche, y tomé el camino. Ya bajo los pinsapos, dejé el sendero y me interné en la arboleda. Allí aún se puede ver cómo se sentían los primeros hombres que pisaron esas tierras. Con cada paso que daba me emocionaba con las percepciones que me llegaban del pinsapar. Mis sentidos entraron en resonancia con el bosque. El primero fue el oído. Cerré los ojos un segundo y me concentré en lo que percibía por ellos. Escuché la música del pinsapar. El viento en las ramas y hojas componen la base melódica. Mis pasos sobre el barro y la retama seca hacen los tonos bajos de la batería. Los trinos que en la ciudad no se llegan a oí...

Verano Malagueño

Ahora, en estos tiempos de aviones, AVE y avíos económicos, estar un verano en Málaga es algo común para medio mundo, casi literalmente; pero cuando yo uno las palabras: verano y Málaga en mi cabeza, regreso a mi infancia, en un bloque de pisos de Huelin. Nuestro piso era un primero, justo encima de un par de tiendas de barrio. Mi habitación era interior, dando a un auténtico y genuino ojo-patio de menos de 10 m² de luz. El arquitecto que diseñó el bloque, seguro había seguido un curso con los egipcios o los mayas, había hecho los cálculos para que el sol llegara a nuestra ventana el día 21 de junio para indicar el inicio del verano. ¡Qué alegría ver el sol por allí! Llegaban las vacaciones y el aviso para preparar los “júas”. Recuerdo ir con mi familia a la playa de la Misericordia (que ahora tiene un nombre más moderno) en la Lambretta de mi padre: mis dos hermanos entre sus piernas, mi madre sentada como una dama, a lo amazona, y yo encima de ella, más las banquetas, la sombrilla...